Habilidades blandas
Las habilidades blandas son también llamadas habilidades interpersonales o sociales. Estas habilidades se refieren a cómo influimos e interactuamos con los demás. También nos enseñan cómo actuar en diferentes situaciones.
Estas habilidades no se pueden medir. Son cualidades como la comunicación efectiva, el trabajo en equipo y la empatía. También incluyen el liderazgo, el autocontrol y la gestión del estrés.
Otras son la gestión del tiempo, la resolución de conflictos, la adaptabilidad y el pensamiento crítico. Estas son fundamentales para el desarrollo tanto personal como laboral, ya que impactan de manera directa en el desempeño que tengas dentro de la organización.
También son muy importantes ya que al desarrollarlas permiten que la persona se pueda desenvolver de mejor manera con los clientes internos y externos, a su vez que crean un ambiente sólido y duradero.
Te contamos más a detalle de cada una de ellas:
Comunicación efectiva: es aquella capacidad de expresar un mensaje de manera clara.
Trabajo en equipo: la colaboración y participación por igual de un grupo de personas para el logro de un objetivo o meta en común.
Empatía: es aquella con la que demostramos la comprensión de los sentimientos hacia los demás.
Liderazgo: guiar a otros hacia el logro de los objetivos y las metas.
Autocontrol: controlar los impulsos y actuar de forma correcta.
Gestión del estrés: es el control y manejo correcto ante situaciones que provoquen estrés.
Gestión del tiempo: la correcta administración del tiempo para el logro y cumplimiento de las tareas.
Resolución de conflictos: resolver y manejar los conflictos de forma equitativa.
Adaptabilidad: es la habilidad de estar abiertos a cambios que puedan surgir.
Pensamiento crítico: ser analítico y encontrar la solución más efectiva.
Habilidades duras
Las habilidades duras, también llamadas técnicas o específicas, son diferentes a las blandas. Estas habilidades son medibles. Se adquieren a través del trabajo y la educación.
Dominar idiomas: la capacidad de leer y hablar otros idiomas.
Manejo de computadora y programas: es la habilidad del buen manejo de la computadora y programas que se utilicen para el buen desempeño de las actividades laborales.
Manejo de base de datos: es la capacidad de poder interpretar y comprender bases de datos.
Contabilidad: el conocimiento y desarrollo de los procesos contables.
Manejo de máquinas: la operación y buen manejo de maquinaria que se usa para el desempeño de las actividades laborales.
Manejo de redes sociales: el realizar el contenido y gestionar la administración de distintas redes sociales con las que cuente la organización.
Gestión de proyectos: la administración y ejecución de proyectos nuevos para demostrar la capacidad de líder.
Estas son solo algunas de las habilidades duras como hemos visto estas son más prácticas y técnicas.
Es importante resaltar que ambos tipos de habilidades son básicas e indispensables para el buen desempeño, ya que mejoran el rendimiento y la eficiencia laboral. Es mejor que una persona combine ambas.
Las habilidades blandas ayudan a desarrollar relaciones con las personas que vemos cada día. Las habilidades duras son útiles para el desarrollo profesional. También añaden nuevos conocimientos y experiencias.
También no hay que olvidar que el desarrollo de estas requiere de tiempo, esfuerzo y dedicación, por lo cual se recomiendan cursos para ayudar a fortalecerlas.